Nueva Carretera Central en jaque: trabas y recortes amenazan su ejecución
Región Junín lanza advertencia y medidas más drásticas ante nuevas postergaciones
5 de febrero de 2026

Prensa: Luis Cunza
La incertidumbre en torno a la Nueva Carretera Central ha encendido las alarmas en el centro del país. Autoridades regionales, gremios empresariales y organizaciones sociales advirtieron que las constantes postergaciones y cambios de plazos en el inicio de la obra generan suspicacias y refuerzan la percepción de que el Ejecutivo no tiene la voluntad de asumir el compromiso durante la actual gestión.
Desde Lima, el gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas Muje, junto a otras autoridades y representantes de la Macro Región Centro, cuestionó que el Gobierno haya modificado reiteradamente las fechas de inicio del proyecto. Primero se anunció abril, luego mayo, y ahora agosto, un escenario que, advirtieron, coincide peligrosamente con el cierre del actual periodo de gobierno.
“Ese calendario no es casual. No vamos a aceptar que se empuje esta obra al siguiente gobierno, como si fuera una promesa más incumplida”, señalaron voceros regionales, al remarcar que la Carretera Central es una prioridad nacional y no una obra sujeta a cálculos políticos.
REGIÓN JUNÍN LEVANTA LA VOZ JUNTO A AUTORIDADES…
Las autoridades también pusieron sobre la mesa la férrea oposición que, desde el diseño del proyecto, ha mantenido el Colegio de Ingenieros del Perú, al que acusan de oponerse de manera sistemática al avance de la Nueva Carretera Central mediante observaciones reiterativas que, hasta hoy, no han sido absueltas con claridad por el Ejecutivo.
Para Junín y las regiones involucradas, esta combinación de trabas técnicas, cambios constantes de cronograma y un escenario de fuerte restricción presupuestal configura un clima de desconfianza que ya no puede sostenerse. El Ejecutivo apenas ha asignado S/ 190.7 millones a un proyecto que requiere, solo en su fase inicial, al menos S/ 1,200 millones, y cuya inversión total supera los S/ 24,000 millones, una brecha que, advirtieron, pone en duda la viabilidad real de la obra y alimenta la sospecha de un bloqueo encubierto.

“Aquí hay once millones de peruanos afectados, una carretera colapsada y una obra que no empieza. Eso no es casualidad, es una señal política”, remarcaron las autoridades regionales.
El gobernador Zósimo Cárdenas fue enfático al señalar que, de persistir esta situación, las regiones están dispuestas a pasar a un nuevo nivel de exigencia. “Si no se respeta al centro del país, vamos a tomar medidas más firmes. No descartamos acciones extremas. Esta es una lucha por la dignidad y el desarrollo de nuestras regiones”, sostuvo.

La Macro Región Centro recordó que la Carretera Central no solo conecta territorios, sino que sostiene sectores estratégicos como la minería, la agroexportación y la industria nacional, los cuales hoy operan sobre una vía obsoleta, peligrosa y colapsada. Cada día de postergación, advirtieron, se traduce en pérdidas económicas, accidentes y vidas en riesgo.
Finalmente, las autoridades reiteraron que el centro del país no permitirá que la Nueva Carretera Central se convierta en otra obra heredada sin ejecución. “Esta vez no habrá paciencia infinita. O el Gobierno cumple este año, o las regiones harán sentir su voz en todo el país”, concluyeron.





